Hace unos días, unos cuantos amigos planeamos dar un paseo por los alrededores del pueblo, mayores y pequeños, todos juntos. Alicia se propuso como guía del recorrido (gracias Alicia), y por supuesto que aceptamos. Después de aprender a identificar huellas de pájaros y corzos en el barro, las letrinas de los conejos; de descubrir algún tipo de cucurbitácea medio marciana, e incomible; de manipular los tapaculos del rosal silvestre... Desgraciadamente también descubrimos cómo hay gente que se divierte comprando animales enjaulados, soltándolos unos breves momentos en el campo para después abatirlos a perdigonazos
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A parte de que esa última no era una experiencia que queríamos "descubrir", nuestro encuentro con esos "cazadores" no quedó ahí. Nos advirtieron que transitábamos por camino equivocado, que era peligroso, y sobre todo con niños. No fuera que se escapara algún perdigonazo... Todo esto muy cerquita de zona urbana (15' a pie).
Con alguien que disfruta de ejercer violencia hacia otro ser vivo, y que además exhibe sus herramientas, creo que es mejor no discutir. Nos sentimos también cazados, víctimas de violencia.
No pude hacer otra cosa que informarme sobre la titularidad de ese camino, y de los caminos que parten y llegan a nuestro pueblo: el cazador mintió, el camino es de domino público, como casi todos. Tan solo que los agentes forestales no pueden,dicen, ejecutar la ley y hacer que prevalezca el derecho porque los Ayuntamientos no tienen clasificados los caminos (catastro sí, sin embargo...). Y son las adminstraciones locales las que tienen competencias sobre estos bienes.
En definitiva, que acabo de iniciar acciones para intentar conseguir, con el límite de nuestras fuerzas, esa clasificación en Valdepiélagos y necesito ayuda de personas que tengan experiencia en estas lides, o simplemente les interese meterse en este fregao. ¿Alguien se apunta?
A ver si conseguimos que pasear por nuestros caminos en fin de semana no sea privilegio, de hecho, de unos pocos.